
La crucifixión de San Pedro
- Autor
- Guido Reni
- Fecha
- 1604
- Técnica
- Óleo sobre tabla (pala d'altare su tavola)
- Colección
- Pinacoteca Vaticana (Musei Vaticani)
- Archivo
- 1.576 × 2.887 px
- Impresión máx.
- 30 × 40 cm
[Lo que no dice la cartela]
Pedro no cuelga: se hunde. La cabeza calva casi roza el suelo, los pies atados arriba, y todo el cuerpo se retuerce en una diagonal que parece querer escapar de su propio martirio. El verdugo del gorro rojo va a horcajadas sobre el travesaño, tirando de la cuerda con la calma de quien remata una tarea, no un crimen. Guido Reni lo pintó hacia 1604-05 para un altar concreto, con una luz concreta, en San Paolo alle Tre Fontane. Los franceses se lo llevaron en 1797 y, al devolverlo, nadie lo mandó de vuelta: hoy cuelga en el Vaticano y en el altar original solo hay una copia. El santo nunca volvió a ponerse derecho, y el cuadro tampoco volvió a su sitio. ¿Casualidad histórica o ironía que se pinta sola?







