
[Resolución insuficiente]
La fotografía que tenemos de esta obra no aguanta la impresión con la calidad que queremos, así que de momento no la vendemos. Estamos buscando una versión mejor.
[Lo que no dice la cartela]
Mira el cielo: no es cielo, es fuego devorando humo. Aivazovsky le dedica dos tercios del lienzo a esa combustión mientras el barco en primer plano, con las velas hechas jirones y el casco reventado, sostiene todavía su bandera roja en pie. Fue nombrado pintor oficial del Estado Mayor naval ruso en 1844, y esta escena forma parte de su crónica de las hazañas de la flota rusa en Navarino. Pero lo que realmente pinta no es la táctica ni el heroísmo: es la luz naranja comiéndose el humo gris. ¿Qué mirarías primero, el barco roto o el fuego que lo rodea?







