
Virgen de la Adopción
- Fecha
- 1858
- Archivo
- 805 × 1.000 px
[Resolución insuficiente]
La fotografía que tenemos de esta obra no aguanta la impresión con la calidad que queremos, así que de momento no la vendemos. Estamos buscando una versión mejor.
[Lo que no dice la cartela]
Miras esta Virgen y crees ver una devoción recién nacida: ojos bajos, manos cruzadas, el manto azul cerrado como una concha. Pero esa cara ya existía. Ingres la pintó en 1824, perdida entre decenas de figuras en El Voto de Luis XIII, arrodillada a los pies de un rey. Treinta y cuatro años después la aisló, le puso halo y estrella dorada, y la convirtió en el cuadro entero. No inventó de nuevo: recortó lo que ya sabía que funcionaba. Para el Ingres tardío la repetición no era pereza, era la certeza de que la perfección, una vez hallada, no necesita reinventarse. ¿Puede una idea tener autorretrato?







