
Contes barbares
- Autor
- Paul Gauguin
- Fecha
- 1902
- Técnica
- Óleo sobre lienzo
- Medidas
- 131,5 × 90,5 cm
- Colección
- Museum Folkwang, Essen (Alemania)
- Archivo
- 3.115 × 4.616 px
- Impresión máx.
- 50 × 70 cm
[Lo que no dice la cartela]
Miren la figura de la izquierda: manga azul, ojos verdes, gesto pensativo con la mano en la boca. Parece observar la escena desde fuera, casi disolviéndose en el bosque. Es Jacob Meyer de Haan, pintor amigo de Gauguin en Pont-Aven. El problema es que en 1902, cuando se pintó este cuadro en las Marquesas, De Haan llevaba siete años muerto. Gauguin lo trae de vuelta para presidir una escena de meditación entre dos mujeres, una de ellas la pelirroja Tohotaua. Tres tradiciones espirituales, dice la lectura académica: judaísmo, budismo, animismo polinesio. Pero antes de la teoría, hay algo más simple y perturbador: un fantasma pintado con la misma luz que los vivos. ¿Quién decide cuándo alguien deja de estar disponible como modelo?







