Rembrandt van Rijn
Betsabé en el baño
1654
- Técnica
- Óleo sobre lienzo
- Medidas
- 142 x 142 cm
- Colección
- Musée du Louvre, París (inventario M.I. 957)
La fotografía que tenemos de esta obra no tiene resolución suficiente para imprimirla con la calidad que queremos, así que no la vendemos. Puedes verla y leer su historia igualmente.
Fíjate en la carta, casi perdida entre los dedos de Betsabé: es la orden de David, el detonante de toda la tragedia bíblica, y Rembrandt la reduce a un papel arrugado que ella ni mira. Lo que sí mira, hacia dentro, es su propio destino. Y aquí viene lo interesante: los rayos X del Louvre muestran que esa cabeza gacha, ese gesto de resignación que tanto nos conmueve, no estaba en la primera versión. Rembrandt la inclinó más avanzada la pintura, buscando deliberadamente la introspección. No fue instinto, fue corrección. ¿Cuánto de lo que llamamos genio espontáneo es en realidad puro trabajo de taller?







